domingo, 28 de diciembre de 2008

Agua y Sal


Asi se llama la canción que ahora suena y que me gusta mucho. Mi último óvulo del año se ha ido. Queda una reserva de ovucitos aún para los años que vienen aunque quizá no sean muchos. No lo bauticé como a los 11 anteriores y creo que debió llamarse Maya. Esas pérdidas son naturales, incomodan pero no duelen en el alma como si lo hacen otras (pérdidas) y gracias a esos ciclos, una puede traer humanos a este mundo. Por esas cosas de la vida es que Ixbá, mi hija está ahora conmigo y yo me siento muy realizada y feliz. Y no creo querer fecundar otro, aunque una desea hijos siempre. Me gusta ser mamá y tía.

Pero no sólo el óvulo se va, también lo hace el tiempo. El 2008 está por terminar irremediablemente...y es por eso que me siento aquí, a ver esta playa y observo el movimiento perfecto de las olas. Hoy, como daga, me entró una gran tristeza que será mejor ni comentar...

Días atrás recibí una hermosa carta de una lectora, Sheila, quien me pintó una imagen muy linda sobre los blogs: "e
s como cuando uno lanza una botella al mar con una carta dentro y por suerte llego a mi playa" decía respecto de lo que aquí se ha escrito y ella desde su palya ha leído. Por eso es que mirando este precioso mar virtual, me dispongo a sacar las palabras que llevo por dentro y quería escribir a algunas compañeras imaginarias que tengo:

Soledad, siento mucho mis ausencias, siempre me he sentido cómoda con vos y en tu honor alguna vez imaginé que podría llamarme así. El amor por muchas cosas me sacó de tu lado tales como la danza, mi hija y el trabajo. Este año en pocas ocasiones he logrado disfrutarte , tal como me gusta. Paso más tiempo con mi hija, con gente que baila, con amigos. Recuperaré mi espacio con vos, hace falta.

Danza
. no sé si hacer un mea culpa, comencé el año haciendo lo de siempre, es decir, con la danza contemporánea, taller y ensayos. Pero luego me alejé por varias razones, la más fuerte es el tiempo y la colocación de otras prioridades en primer plano. Por eso me propongo regresar, el cuerpo lo pide, lo implora. Pero por otro lado, mucho he aprendido y bailado en la danza árabe. Cada vez me enamoro más.

Si se trata de mí, pues agua y sal: soledad y danza. No es posible la una sin la otra. y eso soy yo.

2 comentarios:

Naida dijo...

Acabo de aterrizar en tu blog mientras iba pescando...
Bonita canción y bonito blog!

Feliz Año 2009!!

Ixquic* dijo...

racias Naida, feliz 2009. ya iré a navegar por tu mar...