domingo, 1 de febrero de 2009

Doña Angustia

Es imposible multiplicarse. Obvio, pero siempre actúo como si yo lo pudiera. De ahí las angustias condenadas y luego mi recaída con los síntomas de una gastritis que parece incurable. Ya me tomé los tratamientos para matar a una bacteria, he cambiado mi dieta (hace más de un año que no como pizza por ejemplo). y hasta bajé de peso, la normativa de la cruz roja no me permite donar sangre por mi peso ... hace unos días mi hija --de once-- logró levantarme del piso. Ella feliz, yo enfurecida.

En honor a la verdad a veces rompo la dieta porque soy adicta a lo dulce y la azúcar es grasa...y si como grasa, me enfermo..cosa segura si ando angustiada.

¿qué me angustia?

Afortunamente mi trabajo me gusta y estoy a gusto. Pero mis actividades y obligaciones fuera de eso, me exige priorizar. Mi hija ya se comporta como adolescente y vamos bien con eso. Pero como es lógico a su edad, los estudios han quedado en último plano y allí es donde no me puedo descuidar. Debo ser lo que antes no era: una madre vigilante, lo que implica dejar otras cosas de lado. Por ahora esto es lo que más importa.

Encima, estoy calificando una tesis de maestría.... y debo, tomarme mi tiempo para eso.

Luego están mis compromisos con la danza, que no sólo implica tomar clases, si no ensayar, crear, coser, diseñar, estudiar música y movimiento, practicar instrumentos...en definitiva, tiempo. Durante la semana, sólo cuento con la media noche para varias de estas cosas y es una locura seguir así...porque termino enfermándome. Los fines de semana, son cortísimos...pero se hace lo que se puede y afortunadamente veo el fruto del esfuerzo (ayer bailé en Kalpataru y estuvo genial!). Yo soy feliz bailando.

Lo que no sé --porque es mucho más complejo-- es de dónde saco el tiempo para seguir con la danza contemporánea. Este fin de semana fallé porque debía cumplir con mi hija en otras cosas y el siguiente ya tengo una encrucijada con el trabajo. Me estresa...

Siempre es así este trimestre...¡siempre! mi único recreo, respiro...y momento en el que todo se me olvida es cuando bailo belly dance y la gente aplaude los ritmos, ¡cuanta energía se recibe!

No se porque tanta palabra...como me dice mi padre: ¡callate Doña Angustia!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno Ixquic tu terminas con unas palabras de tu padre "Callate doña Angustia"
Pero yo que te conozco, se que no podrias vivir sin esa carga, vos sos de las personas que necesitan estar presionadas en su vida, lo malo es que a veces esa presion no esta bien distribuida, lo importante es planificar escribir en tu agenda y sobre todo tratar de cumplirla (se que vos lo haces pero a veces es imposible apegarse a ella debido a los imprevistos, ya sea nuevos hechos -que tu jefe te llame para que realices cierta actividad-, o que los plasmados en tu agenda te lleven mas tiempo de lo imaginado).
recuerdo incluso que me regalaste una agenda cuando llegue a trabajar alli.
Bueno ni modo Ixquic, esta vida ajolotada es la que deseas vivirla mi unico consejo es que sepas o conozcas tus limites, pues tambien te conozco que se que cuando estas sofocada la migraña y la gastritis salen a flote y ello se traduce en UNA BAJA SENSIBLE (te acordas jajaja) resumiendo conoce tus limites y acordate de eclesiastes 3, 1-8
3:1 Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa
bajo el sol:
3:2 un tiempo para nacer y un tiempo para morir,
un tiempo para plantar y un tiempo para arrancarlo plantado;
3:3 un tiempo para matar y un tiempo para curar,
un tiempo para demoler y un tiempo para edificar;
3:4 un tiempo para llorar y un tiempo para reír,
un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar;
3:5 un tiempo para arrojar piedras
y un tiempo para recogerlas,
un tiempo para abrazarse
y un tiempo para separarse;
3:6 un tiempo para buscar
y un tiempo para perder,
un tiempo para guardar y un tiempo para tirar;
3:7 un tiempo para rasgar y un tiempo para coser,
un tiempo para callar y un tiempo para hablar;
3:8 un tiempo para amar y un tiempo para odiar,
un tiempo de guerra
y un tiempo de paz.

Carlos Abrego dijo...

¡Así no se vale! Con ese texto del Eclesiastes uno tiene que quedarse mudo... De seguro también hay un tiempo para la angustia... no esta en la lista.

Ixquic, ¿el azucar es grasa?

Ixquic* dijo...

...pues, caí.

El doctor me ha obligado a reposar y olvidar al mundo, mi mundo.

saludos!