Ir al contenido principal

Terquedad en las venas

Soy terca por naturaleza, pero aprendí a ceder. El tiempo me ha ablandado sin duda. Aunque....hay temas duros que mi cerebro, alma, corazón y cuerpo (o sea yo) no son capaces de soltar. Algunos temas son políticos, otros tienen que ver con actitudes machistas que rechazo y otras con la ética de la vida.

Aprender a ceder es importante en la medida que nos toca relacionarnos con otros, para hacer cosas en sociedad hay que ganar y hay que perder. Esto lo digo e intento hacer ahora que tengo 34 años.

Pero de niña era la "niña piedra", estaba dispuesta a aguantar viento y marea por mi forma de ver, hacer, pensar. Y vaya que lo pagué caro. ¿porque rememoro esto? ah, pues hoy me reí mucho con una conversación con mi hija, piedra también.
Ella me contó que salió con la abuela a comprar telas para hacerse un nuevo traje de bellydance. Se tardaron tres horas en elegir, me dijo ella. "es que mirá la abuelita quería unos colores y yo otros y no podíamos negociar! ni ella cedía ni yo. Entrabamos y salíamos de la tienda, ella se enojó y no me hablaba, después yo me enojé...y la señora que nos atendía mejor nos dejó solas. Ninguna cedía, fijate".
Al final compraron una tela blanca. Color de paz, color que se puede combinar.
Mi madre querida me dijo "he revivido momentos con tu hija... ¡tercas!
ja, es intravenoso...y viene desde generaciones atras.

Comentarios

Carlos Abrego dijo…
Ixquic*:

Decí claramente, se trata de "Cien años de terquedad"...

Lo contaste muy bien que me lo he imaginado.

Saludos.

Carlos.

Entradas más populares de este blog

compañera...

Powered by eSnips . com Esta canción siempre me encantó, la canta un tico cuyo nombre no recuerdo. La letra siempre me impresionó . Creo que la primera vez que la escuché fue en la radio "Venceremos". Fuera de contexto político, la melodía me sigue pareciendo un bello poema que a cualquier mujer le encantaría escuchar.

Súper poderes

No es que la maternidad me haya regresado a la niñez o a los comportamientos infantiles, pero con los niños hay que estar en sintonía. Cuando mi niña tenía unos tres años, la dejaba en la casa, con una señora que la cuidaba y era además su madrina de bautizo. Yo le solía llamar para saber cómo se portaba y para variar, una niña hiper activa como la madre, siempre traviesa y puras quejas. La llegué a conocer tanto que podía --a ciencia cierta-- adivinar que hacía, las caras que ponía y las actitudes que tomaba. Un día me di cuenta que esa intuición era inequívoca y la bauticé como mis " súper poderes". Cuando la llamaba, le decía cosas: -Hola bebé, ¿como estas? - biemmmm ! - ¡ sacate eso de la boca! - ¿y como supiste mamí ? - ahhh mis super poderes bebé. o - Mire hija, se baña ya! o cuando llegue la castigo! -y cómo lo sabés ? - ahhh mis super poderes bebé. Llegue a afinar tanto esto que ella se lo creyó por un par de años. Hasta una vez, que le agarró de ponerme tramp...

La danza que bailo y el Islam

La danza oriental, del vientre o árabe es de orígenes inciertos. Pero hay un amplio consenso que su sede es Egipto . Se baila en todo el mundo, pero todas las bailarinas sueñan siempre con viajar al Oriente y tener contacto con maestros (como Sasa Hasam ) que imparten el estilo egipcio puro o simplemente por buscar la raíz cultural de la danza que se práctica. Un conocido que vivió en esos países y es un magnifico shef de comida mediterránea contaba que a principios del siglo pasado, cuando los europeos y norteamericanos descubrieron esta danza (y hasta la exportaron a hollywood , arruinándo el concepto por cierto...) los egipcios retiraron a sus mujeres de la práctica pública, pero llevaban bailarinas rusas o de otros países para hacer la danza en público. Con el Islam muchas cosas también cambiaron. Existe en egipto la práctica de la danza del vientre, pero no la hacen aquellas mujeres que son islámicas y su enseñanza no es reconocida por el Estado. Este mes hubo una polémica...