martes, 23 de septiembre de 2008

Quiero ser infinita


He descuidado este blog por mi niña, por la danza, por cansancio, por enfermedad y porque sí. Hoy murió mi óvulo, sin nombre, bueno...vaya...me sorprendió no lo esperaba, una parte menos de mi en mí. Como siempre.
En un post anterior alguien dejó este comentario sobre las bailarinas de danza árabe:

"Pero tambien es cierto una cosa, desgraciadamente tambien entre las bailarinas muchas veces hemos caido en ese juego machista, ya sea por necesidad o por una concepción errónea de la danza, pues para muchas mujeres la danza arabe se torna un escaparate, un exibirse al varón, un "soy tan sexy" "soy tan linda", y luego terminan bailando en bares llenos briagos, con billetes en las fajillas.En vez de cambiar esa mentalidad, romper esos estereotipos que joden a la que tiene sobre peso, es anciana, es timida, o no tiene dinero para fajillas y trajes costosos, para la que no entra en el ideal de belleza y no tiene el vientre plano. LA DANZA ES PARA TODAS."
Aprovecho el diálogo ahora que por fin viene alguien que está en la jugada (lilith). Cuando comencé a bailar danza oriental me lo pensé mucho por varias razones: edad, físico, pena, maternidad, estigmatismo. En cuanto a la edad porque pensé que al igual que otras danzas hay preferencia por las mocedades y lo que descubrí es que en esta danza cualquiera se desarrolla, bailo con mujeres que van desde los 5 años hasta una edad infinita. Cuantos más años hay, he visto más pasión, entrega , gracia y belleza. ¡entonces yo quiero ser infinita! y no por algo físico sino, por algo vivencial.
El físico --mi físico-- no me gusta pero encontré en la cadencia una forma de desarrollar movimientos que en la vida había experimentado. Me enseñaron a controlar el cuerpo como bloque años atrás y he tenido que des aprenderlo. Ha sido genial la desarticulación corporal y a la vez lograr armonía. Por otra parte están las marcas del embarazo que ahora muestro con orgullo, especialmente si al lado baila la niña que salió bailando de mi panza.
La pena, nunca bailé con la cintura al aire y me costó mucho hacerlo. Ciertamente en la danza oriental el movimiento y la técnica no se aprecia de otra forma y se baila con traje de dos piezas, aunque originalmente no era así el asunto. Tengo un vestido saidi (que es lo que mas me gusta) y espero en el futuro hacerme un traje persa kaleegie que es un graaaaaaaaaaaann vestidón.
y por último los estigmas y estereotipos. Al igual que Lilit, he visto bailarinas que con su actitud dicen "soy sexy" y me ha espantado. Lo vi en Nicaragua en un encuentro al que asistí y con mis compañeras reflexionamos que realmente una expresa lo que lleva dentro al bailar. La actitud es importante, no es lo mismo proyectar alegría que implorar por admiración. no! Lo leí en algún lugar: en el instante en el que te mueves, se da la revelación de los que sos. O algo así.
Sin embargo, el ambiente jode. Hasta hoy no tengo una mala experiencia, nadie ha faltado el respeto y yo en eso si soy violenta, lo reconozco. Por eso me gusta el bastón y el sablé, el equilibrio, el poder y la fuerza...con un poquito de gracia.
:)
Son cosas para lidiar y quienes bailamos esto --con seriedad- imponemos el respeto por premisa. Por esas cosas es que no hay estándar: bailan las mujeres finitas e infinitas, madres e hijas, la que tiene grandes trajes o baila con el mismo pañuelo de monedas de siempre.
esta danza es para todas, y si que vivo para contarlo.

1 comentario:

Lilith, la Eternamente Libre... dijo...

Hola , gracias por comentar en un post parte del comentario que habia dejado en uno anterior, no manches!! hasta me sonroje, pero me da tanto gusto saber que hay gente que comprende que esta hermosa danza es mas que cinturas de avispa, juventud, la neta es refrescante. En México el hambiente de muchos grupos es muy pesado.