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Aprendiendo a ser mamá


Ayer debatía en una mesa temas de políticas públicas. Se hablaba de la importancia de la calidad de la educación formal y de promover también la educación no formal (arte, deporte, cultura, identidad). Interesantes cosas las que allí se debatieron, pero las socializar en el otro blog. Lo que quiero rescatar es que ayer aprendí --como ser humano-- algo, que me sirve si soy mujer, hija, madre, profesional o bailarina.
La educación (de la casa, del estado de lo que sea) tiene un solo fin: preparar al ser humano para:
1- Aprender a aprender
2- Aprender a relacionarse
3- Aprender a hacer
4- Aprender a autodeterminarse
Eso me pegó fuerte. Porque yo estoy formando a mi hija, preparándola para todo eso, especialmente, el último. El 1, es un aprendizaje de toda la vida (detesto que la gente crea que lo sabe todo). El segundo determina nuestro entorno (paz? violencia?), el tercero es la base material y de realización humana y el último ah! es la felicidad.
Me parece que lo que hace unos días escribí sobre una niña de 5 años que baila danza árabe y es apoyada por su mamá, es un ejemplo claro de algo que yo no podría negar y que leí en una camisa:
LOS NIÑOS SABEN LO QUE QUIEREN
(y las mamàs, o los papá en su caso, no siempre lo comprendemos)

Comentarios

bolux dijo…
"Aprender a aprender"... algo que aun ya mayor cuesta....

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compañera...

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Súper poderes

No es que la maternidad me haya regresado a la niñez o a los comportamientos infantiles, pero con los niños hay que estar en sintonía. Cuando mi niña tenía unos tres años, la dejaba en la casa, con una señora que la cuidaba y era además su madrina de bautizo. Yo le solía llamar para saber cómo se portaba y para variar, una niña hiper activa como la madre, siempre traviesa y puras quejas. La llegué a conocer tanto que podía --a ciencia cierta-- adivinar que hacía, las caras que ponía y las actitudes que tomaba. Un día me di cuenta que esa intuición era inequívoca y la bauticé como mis " súper poderes". Cuando la llamaba, le decía cosas: -Hola bebé, ¿como estas? - biemmmm ! - ¡ sacate eso de la boca! - ¿y como supiste mamí ? - ahhh mis super poderes bebé. o - Mire hija, se baña ya! o cuando llegue la castigo! -y cómo lo sabés ? - ahhh mis super poderes bebé. Llegue a afinar tanto esto que ella se lo creyó por un par de años. Hasta una vez, que le agarró de ponerme tramp...

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