jueves, 28 de febrero de 2008

Un tiket para viaje que no fue



Ayer asistí con mucho entusiasmo a un evento cultural denominado "Un Viaje por el Oriente". Me llegó la invitación por varias fuentes y salió publicitado en periódicos. ¡còmo no aprovechar e ir con mi mamà e hija!


Si bien El Salvador cuenta con una amplia comunidad árabe, son pocos los eventos en los que la población puede admirar esta cultura en diferentes expresiones artísticas como la danza y la música. Ayer me tuve que tragar este entusiasmo.



Llevo en la danza treinta años. Estudié ballet, hice gimnasia artística, danza contemporánea y he estado en un grupo independiente y en dos grupos universitarios. Soy totalmente imperfecta, pero no confirmista. Ahora estoy totalmente atraída por la danza oriental y además, contenta de compartir ese afán con mi hija de 10 años. Esto lo señalo porque bailar apasiona, realiza, motiva y compromete....y me conduce a escribir lo que veo y lo que opino.



Me decepcionó este evento y éstas lineas no constituyen una crítica mal sana. Más bien se trata de dejar constancia de esto, porque contribuye al aprendizaje de mi niña y al propio. De hecho siempre se hace el espacio a la autocrítica y este blog da cuenta de eso.




Un Viaje por el Oriente tenía según la publicidad el afán de llegar a un espacio y disfrutar de la música árabe y apreciar diferentes danzas a cargo de un grupo. Dado que el evento se llevaría a cabo en el MARTE y bajo el auspicio de PROMARTE (profesionales por el MARTE) pensé en la excelencia artística de este hecho cultural en San Salvador y no de un evento de aficionados.


Además de tener màs patrocinadores empresariales. Personalmente, aprecio que la gente demuestre que estas cosas si son posibles: artistas y empresas. Así de entrada, es un buen ejemplo.


Otro punto importante es que el lugar estaba llenísimo. Hubo una buena convocatoria, pero además esta danza convoca y no por un afàn morboso, sino que cultural. Esto también me alegra.


El tercer aspecto positivo, es haber presenciado que existe un grupo de jóvenes de raíces árabes que son entusiastas y que tienen la capacidad de organizar y llamar la atención respecto de sus orígenes y desean promover esa cultura.



No obstante, lo anterior me dio tristeza ver a una bella joven bailarina que ejecutó 5 o 6 coreografías. Mi perspectiva de observación es esencialmente el hecho artístico, de manera general su actuación fue muy opaca, no sonrrió ni proyectó por asomo la alegría propia del folclor árabe. Es mas, todo el tiempo masco chicle y miró al piso. Eso me provocó angustia pues en esas circunstancias sufribles no deben quedar en la mente de quien por vez primera aprecia la danza.


Mi hija que nunca sonríe, por fin comprendió lo importante que es la proyección, la danza también es comunicación.



En cuanto al movimiento, pues también. Llevo estudiando esta danza, un año y no de manera constante pero sé --por observación-- cómo esta compuesto el movimiento técnicamente hablando. Nunca hizo un shimin o chu chu shuchimn, el twist era lentísimo. Son cosas corregibles con el tiempo y la buena pràctica. En realidad, ella en un futuro lo hará mejor, con mayor calidad.



Otra cosa que me sorprendió mucho, pues es propio de un artista: el saludo. Un publico merece eso, pero ayer no hubo gesto alguno. En el ballet los saludos son geniales y expresivos, a mi me encantan. En el Belly, la maestra Marta Sonia me ha enseñado que agradezca de adentro hacia afuera, de mí para Ud, de mi vientre (fecundidad), de mi pecho (mis sentimientos) , mi mente (mi inteligencia) .... es un ritual que de verdad una se lo llega a creer.



Se habló de la danza con darbuka y se presentó como tal, un joven la toco en vivo pero su música y el cuerpo de la bailarina nunca se entendieron. Esto, es normal ..lo juro! es algo que cuesta y que debe pràcticarse más cuando una es arrítmica o practicar en casa. A pesar de eso, la gente se animo mucho, y aplaudían con ellos. Eso me alegra, ese es el ambiente correcto.

Otro punto descepcionante es que ofreciò la danza del candelabro y lo que se hizo, fue una danza con velas (de hecho fue la mejor coreografìa, a pesar del detalle). Ojalá que cuando repitan estas actividades se haga mejor, lo importante es haber dado ya el primer paso.

Así pasó el rato y nunca hubo grupo, la misma triste bailarina ejecutó este viaje que no me transportó, pero del que sin duda he aprendido. Uno, puede ver mejor el espejo del otro y así animarse a mejorar. De hecho he podido ver cosas que yo misma hago mal y corregiré.




Post data: me acaba de llegar la siguiente nota. Y resulta un tanto incomprensible. Cuando un evento es bueno y de verdad se reciben comentarios positivos no se mandan estos mensajes. De verdad que hay comentarios positivos sobre el evento como tal, si fue un èxito. Pero no de la danza como "hecho artístico", porque eso es lo que se comentaba y fue obvio. Si lo que Promarte hace, es para aficionados ¡esta muy bien! Yo pensaba que el Museo se reservaba para eventos de la mayor calidad artística, simplemente me equivoqué. Como el MARTE dice, su giro es cultural y como cultura --según el diccionario de la UNESCO-- es TODO, allí caben los espectaculos para aficionados. Ahora, pues ya lo sabemos.
Ojalá (palabra àrabe por cierto) estas cosas no desanime a los organizadores, quienes manejaron muy bien la logística. Lo que --repito-- me agrado en el alma es que el ambiente fue muy sano y cuidado, y eso le da seriedad a estos eventos. No se trata de que se baile bien o mal, se trata de promover una danza milenaria que ha acumulado tanta riqueza y mostrarla cada vez mejor y seguro que será así.









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