domingo, 10 de junio de 2007

La canción del mar


Hoy en la revista dominical de La Prensa Gráfica se publica una edición especial de la nueva obra de la escritora Claudia Hernández, que se llama La Canción del Mar. Después de leer las mismas noticias de siempre, esto me compuso el corazón que ha andado desbaratado en estos días. Curiosamente, me moría por irme hoy a la playa, por ser mi último recurso de abstracción y alejarme de muchas cosas. Quería ver el mar, sentarme allí frente a él, bañarme los pensamientos y tenderlos al sol, después regresar.


No pude ir porque tengo muchas cosas que hacer, sin embargo esta lectura tuvo su efecto. Pensé que esta edición también estaría completa en internet, pero no. Lástima. Luego buscaré el libro, definitivamente, vale la pena.


Otra cosa que celebro es que las cosas se den de esta forma, es decir, que una escritora tan buena haga su trabajo y con calidad, para orgullo nuestro. Y luego, sea un periódico quién nos lo traslade (día domingo sin tanto apuro) y que eso haga que yo salga a buscar el libro, publique un post, le herede a mi hija estas obras, lo recomiende, etcetera.


Sólo traslado un fragmento de "La Noche":


"La noche es con nosotros silencio y un parpadear de estrellas. Solo cuando algún osado aspira a cruzarla abre ella su boca inmensa para advertirle que se cuide de ansiar vivir lo que los poetas describen y --más aún-- de buscarlo, pues eso llama la atención de lo que mora detrás suyo y nos contempla desde un tiempo del que no se conserva memoria. Afirma con voz similar a la del viento --para que el temerario desista de su empresa-- que no hay mayor virtud para alguien que el carecer de dones ni mayor privilegio que el ser como bestias y placerse solo de las felicidades groseras.


(...)


A nosotros la noche nos concede seguir siendo nosotros mismos día con día por el resto de nuestros días."





2 comentarios:

Aldebarán dijo...

Me encantó la sorpresa de hallar esos cuentos en la edición del domingo de LPG. Sólo pude leer dos cuentos, pero me ambos me conmovieron.

Definitivamente, es de buscar el libro.

Ixquic* dijo...

¡por supuesto!