lunes, 25 de febrero de 2008

Jorge Donn

Jorge Donn me lleva desvelada varias noches. Lo miro, lo observo. Me gusta tanto su calidad de movimiento, me parece perfecto, lo estudio. Parece que flota, sus saltos son limpísimos. Tiene (tenía) una figura preciosa, músculos definidos. Y que decir de su gracia y actitud, la mirada me encanta.

Sólo él podía hacer ese Bolero de Ravel. ¡Único! Hace unos días puse una versión de la misma coreografía de Bejart, pero no supera la interpretación de Donn. De verdad que él hipnotiza.

Donn, nació en Buenos Aires en 1947. Comenzó a bailar a los cuatro o cinco años. Estudió en la Escuela del Teatro Colón en Buenos Aires. Su maestra era María Fux, de quièn tengo un libro y que comenté aquí. leyéndole aprendí de esa mujer y su danzaterapia.

Se integró joven a la compañía de Maurice Bejart y fue su bailarín principal. En 1979, interpretó por primera vez El bolero, ballet que fue hecho para una mujer. (¡cosas!) Es memorable la interpretación del Bolero que realizó Jorge Donn en el filme Los Unos y Los Otros, del director Claude Lelouch y de la que dejo este hechizante video.

Murió en 1992.

es belloooooo, una de sus frases era ""Para un artista, su país es aquél en que puede expresarse", él se fue de la ciudad de la furia había que cumplir sueños. Su prematura muerte es lamentable.
Tome su tiempo, disfrute de verdad la danza, vea el movimiento.

4 comentarios:

Win dijo...

Espectacular. Es un vuelo. La pieza de Ravel es genial para bailar, yo la bailaba para mi hijo cuando estaba de un año a los tres años, tenía yo mi propia coreografía a falta de academia, de todos modos era eso un vuelo. También bailaba la cumbia Sampuesana y así pasamos de un género a otro. Ahora, de vez en cuando viene a casa una sobrina que tiene cinco años y nos anima a la sesión de danza, ella tiene una clase semanal y nos enseña las novedades, al final se le antoja que hagamos "discoteca" y hacemos los locos bailando música griega, los Creedence, Michael Jackson, Chic, las ketchup, y otra vez a lo clásico para volver al equilibrio.

Mirar a Jorge Donn también me hizo recordar un amigo que le fascinaba la danza -Daniel López-, me gustaba verlo cuando intentaba montar una coreografía para la inauguración de un monumento a la Familia que estaría frente a la Basílica de Guadalupe 1975, proyecto fallido. No supe más de Daniel.
saludos.

Anónimo dijo...

¡Ah, qué gusto confirmar que te gusta la buena danza!
Digo, uno lo podía deducirlo pero qué bueno confirmarlo.
Y es que decepciona ver cuanta gente cree que acaba de inventar el agua azúcarada haciendo bailecitos ilustrativos, temáticos, vanguardistas ( de anteayer)etc... y que por otra parte son de un aburrido!
Y eso en todas las artes y bueno, para nuestro consuelo (mal de muchos consuleo de tontos, quizá), no sólo en el país.
Pues... nada más.
Un saludo. Lear

Ixquic* dijo...

win, si es genial, si lo es. Como me entusiasmas vos con lo que contàs.

me llamò la atenciòn lo que decis de Daniel Lòpez, hay tantos nombres de esa època que se los traga el tiempo.

hay que hacer memoria,

gracias por la tuya.

Lear, la danza es infinita...afortunadamente,

ElOjoAzul dijo...

Gracias por postear ese video, aún lo veo y me emociona porque recuerdo la película y es una maravilla donde se reúnen el dolor, los recuerdos, la pasión, el amor, y sobre todo, la fe y la esperanza en esos seres, hacia el final de la película.
Jorge Donn: un artista estupendo que nos dejó su talento y su poesía hecha danza.