sábado, 26 de enero de 2008

El ejemplo, pesa. (pero me pesa más a mi!!)

Siempre pensé mi mamá hablaba mucho y se esmeraba poco para hacer de mi hermano un hombre disciplinado. Aunque, yo era una niña difícil, no escapaba de la mano dura materna. Ahora que soy mamá, entiendo no sólo a mi mamá sino también a la niña que fui.

Sí, yo no creía en la educación porque no había ejemplo (vaya, mi hermano menor era un impune) y por eso, yo la desafiaba un montón. Pero ahora mamá Ixquic* tiene lapsus blandengue, a saber, tibieza en la educación: por amor, por cansancio, por desánimo (no me quejo, pero en teoría esto recae sobre dos). Es cuando no doy ejemplo y no cumplo mis propias reglas.

Ixbá, es para mi desgracia, una abogada en chiquito. Nada escapa de su mirada y sus oídos y hasta creo que ella me ha robado los "superpoderes" con los que muchas veces la controlé.

Sin duda, diez años, serán otro rollo. Su cuerpecito comenzó a cambiar, actúa como niña y a veces, como señorita, está sensible. La culpable de todo soy yo...en fin.. lo normal y soportable. Hay cosas que suelo decir en casa:

1. La familia es primero. Ella dice que para mi el trabajo, la danza, las noticias, los derechos, bla bla,,,
2. Una debe reírse de una misma. Para ella, me he vuelto enojada y que habría que ver la ley de la violencia "intrafamiliar" (así lo dice de mal, una vez cometí el error de explicárselo)
3. Las tareas de la casa se comparten. Como ella pasa más tiempo acá en casa, trabaja más. según su entender es ¡injusto!
4. Los hijos (as) y esposos (as) atienden a sus familiares por amor, no por jerarquía, ni comodidad de unos en provecho de otros. Pues según ella, le pido muchos favores y que llego al limite del aprovechamiento jerárquico.

Claro, estas cosas las dice al momento del enojo, del castigo. En el debate, en el contra argumento materno le hago reconocer que altera su apreciación de los hechos. Sin embargo, tengo hoy que reconocer que a veces el cansancio minimiza mi afán por colaborar en casa, que en las ultimas semanas mi hija me ha atendido como reina y ha lavado los platos como en la fotito que le tomé, posando ella como víctima.

Hace un rato le pedí que me replicara las clases de danza árabe que perdí esta semana, y ella hizo el sacrificio. Es una magnifica compañera y maestra. Cuando me enfermo ella y su sopita me rescatan.

Como otrora mi madre, yo fallo con los ejemplos, a veces el ajetreo diario me cansa. Sin embargo se que soy dura en algunas cosas y blanda en otras. No cumplo nuestras reglas, pero mi niña consiente del peso que esto tiene es quien me lo da a mi.

Pero sin duda, fracasa aquel padre o madre que exige lo que no da. ¿que podría decir la legislatura de austeridad de gastos a la Corte Suprema de justcia (que por esa razòn le recortaron presupuesto a la Corte en 2008)? nada!

el ejemplo pesa.

Asì que desùes de este desbalance filial, nos hemos puesto a cocinar nuestras rosquillas y yo.... deseosa de regresar a alguna playa y dedicarme un momentito, aunque sea. (*suspiro*)

2 comentarios:

Aldebarán dijo...

Bien dicen que las niñas se fijan más de lo que uno cree, aunque no logren comprender todo el contexto.

saludos a Ixbá.

Viajero dijo...

Fuera de contexto, pero te recomiendo que veas, si no lo has hecho ya, un video que se llama "La Pelota de Letras", es un stand-up comedy de un colombiano que se llama Andres Lopez.

Estoy segurisimo que lo disfrutarian mucho.