Ir al contenido principal

de cabeza


Quisiera estar al revés. Ixbà sería mi mamá y yo su hija. No tendría que dar ejemplo, no me preocuparìa por ser consecuente. Caminaría con las manos (de hecho lo hago a veces, pero luego el cuerpo se va y hago vuelta de gato o me rompo!) pero sin dolor y mis pies soñadores estaría visibles y dirían: Hola soy Ixquic*, ¿cómo está? ¿quiere bailar?

En Xibalbá hablaría de cosas personales y de danza, y aquí pues sacaría mis impresiones diarias sobre mi país.

En lugar de abogada sería ¿imputada?

naaaa

me conformo con hacer parada de manos y caminar, relajarme.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

compañera...

Powered by eSnips . com Esta canción siempre me encantó, la canta un tico cuyo nombre no recuerdo. La letra siempre me impresionó . Creo que la primera vez que la escuché fue en la radio "Venceremos". Fuera de contexto político, la melodía me sigue pareciendo un bello poema que a cualquier mujer le encantaría escuchar.

Súper poderes

No es que la maternidad me haya regresado a la niñez o a los comportamientos infantiles, pero con los niños hay que estar en sintonía. Cuando mi niña tenía unos tres años, la dejaba en la casa, con una señora que la cuidaba y era además su madrina de bautizo. Yo le solía llamar para saber cómo se portaba y para variar, una niña hiper activa como la madre, siempre traviesa y puras quejas. La llegué a conocer tanto que podía --a ciencia cierta-- adivinar que hacía, las caras que ponía y las actitudes que tomaba. Un día me di cuenta que esa intuición era inequívoca y la bauticé como mis " súper poderes". Cuando la llamaba, le decía cosas: -Hola bebé, ¿como estas? - biemmmm ! - ¡ sacate eso de la boca! - ¿y como supiste mamí ? - ahhh mis super poderes bebé. o - Mire hija, se baña ya! o cuando llegue la castigo! -y cómo lo sabés ? - ahhh mis super poderes bebé. Llegue a afinar tanto esto que ella se lo creyó por un par de años. Hasta una vez, que le agarró de ponerme tramp...

buscando otras soledades en San Salvador