Bailo con mi vientre y seguro a estos peces no les hace gracia tanta vibración y movimiento ondulante, o quizás si. Bailar, a veces, es un alivio. El asunto es que este óvulo agonizante, me pone sensible, sumado a ... ciertas tristezas que me agobian.
Al óvulo lo puedo arrullar en mi vientre y ayudarle a morir. Puedo, al menos esta noche, llorar junto a él.
A el la vida se le va.
A mí el amor.
La tristeza de mi óvulo, es también la mía.
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