Ir al contenido principal

mi hija pregunta....

-mama ¿te ha gustado alguna vez un gay?

! !niña! ¿qué pregunta es esa?

-una que se me ocurre....

Pues la respuesta es que no. He visto hombres que son homosexuales y que son físicamente bonitos pero eso no es lo mismo que gustar o atraer.

-contame de esas cosas pues...

***
Lo más fácil es decir que estaba ocupada, pero no. Luego va y lo habla con otras personas que le dirán cualquier cosa. Personalmente no tengo prejuicios contra la homosexualidad, como humana trato con humanos y si de gustar o amar a alguien se trata, me decanto por un hombre. (por supuesto) Así las cosas, tengo muchos amigos homosexuales que a la larga son amigos o conocidos de mi hija y ella sabe que ellos son personas con una preferencia sexual determinada. Muchos nos divierten, nos consienten. Nunca sentí la necesidad de hablar sobre esa realidad del mundo (diverso y bello en el que vivimos) con ella, dada la naturalidad que nos rodea.

No puedo darle explicaciones complicadas, solo puedo darle mi opinión y contarle qué piensan otros. En eso estaba, cuando me dijo que como en la tele sale ese debate de los matrimonios entre personas del mismo sexo (cosa que nuestra Asamblea Legislativa está por prohibir), pues a ella le entró curiosidad. Ella escucha a la abuela, a las mamás en la escuela de danza, a su maestra del colegio y amigas. Y entre tanta cosa que se dice ...ya no sabe que pensar.

Le expliqué que de eso se trata: "no tenés que tener una opinión definida hoy, a esta edad. La tendrás con el tiempo, con madurez, conocimiento y experiencia". Lo que importa es que ningún ser humano puede calificar de bueno o malo a otro por su preferencia sexual. Hay violadores heterosexuales y católicos. El mundo no está dividido entre buenos o malos colocados a partir de determinadas características (raza, religión, sexo, etc). Mas bien respondemos por las conductas (negativas o positivas) que afectan a los demás.....bla bla....

bueno, creo que mucha vuelta le dí. Pero la verdad, detesto los perjuicios. Al terminar, recordé....bueno, si alguna vez me gustó un gay...pero jamás te lo diré. Ja!

Pd. a mi mamá jamás le pregunté esas cosas, la hubiese matado....si yo contara .....si yo contara



Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola! Quisiste decir prejuicios...

Entradas populares de este blog

La canción del mar

Hoy en la revista dominical de La Prensa Gráfica se publica una edición especial de la nueva obra de la escritora Claudia Hernández, que se llama La Canción del Mar. Después de leer las mismas noticias de siempre, esto me compuso el corazón que ha andado desbaratado en estos días. Curiosamente, me moría por irme hoy a la playa, por ser mi último recurso de abstracción y alejarme de muchas cosas. Quería ver el mar, sentarme allí frente a él, bañarme los pensamientos y tenderlos al sol, después regresar.

No pude ir porque tengo muchas cosas que hacer, sin embargo esta lectura tuvo su efecto. Pensé que esta edición también estaría completa en internet, pero no. Lástima. Luego buscaré el libro, definitivamente, vale la pena.

Otra cosa que celebro es que las cosas se den de esta forma, es decir, que una escritora tan buena haga su trabajo y con calidad, para orgullo nuestro. Y luego, sea un periódico quién nos lo traslade (día domingo sin tanto apuro) y que eso haga que yo salga a buscar el…

My baby shot me down

“Es necesario, que el público sepa quien manchó esa ropa, y que la diosa de nuestros códigos recoja, horrorizada, la venda; se ciña nuevamente los ojos y alce muy alto su balanza.Entonces veremos de qué lado se inclina.....”(Carlos Dárdano)
Intro.

Este post lo publiqué hace doce años y surgió porque en esa época trabajaba en la UCA y dedicaba horas a husmear en la biblioteca (era un vicio) y con un compañero dimos “sin querer queriendo” con una publicación de un siglo atrás. Era una publicación personal pagada a la imprenta DUTRIZ HNos. y era una historia sobre un caso legal.
Mas que mi curiosidad jurídica, luego de litigar casos en defensa de los derechos de las mujeres, tuve la intuición que debía leer esa publicación. No cabe duda que nada cala tan hondo como leer historias verdaderas que demuestran realidades aún vigentes, pero este libro revelaba algo más: la violencia hacia las mujeres no está supeditada a determinada clase social. Doña Petrona se me pegó en la memoria y por eso …

Regalos para mi hija

Salí ahí no más de las fronteras y mi hija me dijo: "traeme algo por favor". Me llamó al celular para recordar y e dijo que quería un caderín árabe ... ¿? Le aclaré que eso no se vende así..por ahí. Entonces me dijo "vaya pues, una artesanía traeme, pero traeme algo".

Entonces le compré estas estelas femeninas (mayas), una está pariendo y la otra amamantando.

Estaba ansiosa cuando las entregué, las miró y me dijo que gracias, pero definitivamente yo soy una mamá muy rara. Nos miramos serias y no dio un ataque de risa, me dijo que de verdad estoy loca. Le impresiona la que está pariendo. Y luego ya en serio, le decía como hay en todo un culto a la fertilidad y a la maternidad, danza árabe incluida.

Que bueno que seamos mujeres y nos encontremos con estas estelas.