viernes, 10 de abril de 2009

un día de playa con los chiquilines

Joden mucho, mi hija y sus tres primos más cercanos. Mi chiquita me pidió ir a la playa y como se aburre con la madre, invitamos a sus primos. Esto implica que la madre no descansaría...y así fue: piscina, juego, playa, baile, juegos extremos, competencias, etc.
Allí va mi hija, colgada de una pita que la llevó desde una torre verde hasta otro punto de la playa. Según ella, está hecha para los "deportes extremos"
Y con los primos que tiene .. ¡como no! si se gastaron mi plata en tanta cosa extrema

por ratos se metían a las clases de baile.

La verdad terminé muerta. Quisiera un día de playa (de repuesto)

2 comentarios:

Soy Salvadoreño dijo...

Creo que tú sos la mamá extrema, al dejarla ir a esas cosas.
Mi mama antes muerta me dejaba hacer cosas asi.
Y ahora asi soy yo hoy, proteccionista con todos mis seres amados.

Saludos, Ixquic

Ixquic* dijo...

¿mamá extrema?

!

Lo que sucede es que de alguna manera yo fui así y entiendo perfectamente la emoción que se experimenta ¿poqué negarle a ella lo que se me permitió y reeeee disfruté?

eso si, siempre hay que verificar las condiciones de seguridad.

A veces yo la acompaño en estas "aventuras", pero la verdad es que he perdido ansiedad por estas vainas....

Saludos SS