martes, 4 de diciembre de 2007

Las chapinas...



Un Chapín (un guatemalteco) me regaló estas muñecas. Según él, ellas así tan diminutas tienen poderes importantes. Uno les cuenta cada noche sus preocupaciones (una poca cada una) y las coloca abajo de la almohada. Y vos te dormís, ellas se han llevado tus hastíos, penas y tormentos.
Se las regalé a mi hija y quiero hacer las mías a mi gusto. Sólo que serán muchas...

5 comentarios:

Goathemala dijo...

Lo que son las cosas. Ahora mismo tengo abajo de la pantalla del PC una muñecas idénticas.

Ixquic* dijo...

Bonitas y dulces ¿no crees?

me gusta el concepto de la artesanía.

que buena coincidencia

Carlos Abrego dijo...

Este tipo de muñequitas también las hacen en Bolivia y Perú. Tal vez son más chicas, las venden en cajitas también chiquitas.

¡Ay! ¡Qué pena que necesités
tantas!

No sé si conocés una práctica hindú: crían un pececito y una vez por año le cuentan sus pecados, sus faltas y sus cuitas... Y luego van al río Ganges y lo dejan ir.

A veces pienso en ellos (en los peces) cuando algunos viernes... me sirven pescado.

Ixquic* dijo...

si había escuchado de esa práctica, pero con el comentario que hacés luego, me lo pensaría!

Lo único que como del mar son los pescados pecadores!

Aldebarán dijo...

No creo que necesites tantas. A ver cuando me hago de un racimo de ellas.

saludos a Ixbá.