No es que la maternidad me haya regresado a la niñez o a los comportamientos infantiles, pero con los niños hay que estar en sintonía. Cuando mi niña tenía unos tres años, la dejaba en la casa, con una señora que la cuidaba y era además su madrina de bautizo. Yo le solía llamar para saber cómo se portaba y para variar, una niña hiper activa como la madre, siempre traviesa y puras quejas. La llegué a conocer tanto que podía --a ciencia cierta-- adivinar que hacía, las caras que ponía y las actitudes que tomaba. Un día me di cuenta que esa intuición era inequívoca y la bauticé como mis " súper poderes". Cuando la llamaba, le decía cosas: -Hola bebé, ¿como estas? - biemmmm ! - ¡ sacate eso de la boca! - ¿y como supiste mamí ? - ahhh mis super poderes bebé. o - Mire hija, se baña ya! o cuando llegue la castigo! -y cómo lo sabés ? - ahhh mis super poderes bebé. Llegue a afinar tanto esto que ella se lo creyó por un par de años. Hasta una vez, que le agarró de ponerme tramp...
Comentarios
quizas visitando mi blog nos conoscamos mejor, por ahora...lo que leo de ti me agrada!
www.clarosdeluna.blogspot.com
Amate, agradable visita y agradable sintonía.
Me gustó mucho "Esposible". Tenés un lindo blog.
" (...) cuando el mar envejezca,
o tiriten las aves,
las nubes se achicharren,
se evaporen los peces,
se entorpezca nuestro paso,
claudiquen las baladas,
se venzan los contratos,
germinen los besos,
te saques el vestido…
entonces te conoceré libre…
entonces te amaré por tí... te amaré por fin"
por fin el tiempo de los besos habrá llegado. (¡es posible!)
Saludos,