Ir al contenido principal

mi maestra

La niña es Ixbá, en esa gran mochila lleva libros, zapatillas, velos, velas, crótalos, caderines, cambios de ropa (top y pans, leotardo). La miro y me hace gracia ver sus moñitos, parecen las orejitas de una ratoncita.
Quedamos de vernos en la noche en la clase de danza árabe pero no pude llegar, se me hizo tarde en el trabajo y ni modo. Pero en la clase ella me explicó los nuevos pasos de Danza Tribal (me encanta!, me encanta!). De seguir así mi hija sera mi instructora y yo una alumna disciplinada.

Estamos de luna de miel, no hemos peleado y se está portando mejor. Mañana me mandan las notas

a
ver
si
no
se
cae
la luna.....

Si es así, no importa. Volvemos a comenzar!

Comentarios

Entradas más populares de este blog

compañera...

Powered by eSnips . com Esta canción siempre me encantó, la canta un tico cuyo nombre no recuerdo. La letra siempre me impresionó . Creo que la primera vez que la escuché fue en la radio "Venceremos". Fuera de contexto político, la melodía me sigue pareciendo un bello poema que a cualquier mujer le encantaría escuchar.

Súper poderes

No es que la maternidad me haya regresado a la niñez o a los comportamientos infantiles, pero con los niños hay que estar en sintonía. Cuando mi niña tenía unos tres años, la dejaba en la casa, con una señora que la cuidaba y era además su madrina de bautizo. Yo le solía llamar para saber cómo se portaba y para variar, una niña hiper activa como la madre, siempre traviesa y puras quejas. La llegué a conocer tanto que podía --a ciencia cierta-- adivinar que hacía, las caras que ponía y las actitudes que tomaba. Un día me di cuenta que esa intuición era inequívoca y la bauticé como mis " súper poderes". Cuando la llamaba, le decía cosas: -Hola bebé, ¿como estas? - biemmmm ! - ¡ sacate eso de la boca! - ¿y como supiste mamí ? - ahhh mis super poderes bebé. o - Mire hija, se baña ya! o cuando llegue la castigo! -y cómo lo sabés ? - ahhh mis super poderes bebé. Llegue a afinar tanto esto que ella se lo creyó por un par de años. Hasta una vez, que le agarró de ponerme tramp...

buscando otras soledades en San Salvador