No es que la maternidad me haya regresado a la niñez o a los comportamientos infantiles, pero con los niños hay que estar en sintonía. Cuando mi niña tenía unos tres años, la dejaba en la casa, con una señora que la cuidaba y era además su madrina de bautizo. Yo le solía llamar para saber cómo se portaba y para variar, una niña hiper activa como la madre, siempre traviesa y puras quejas. La llegué a conocer tanto que podía --a ciencia cierta-- adivinar que hacía, las caras que ponía y las actitudes que tomaba. Un día me di cuenta que esa intuición era inequívoca y la bauticé como mis " súper poderes". Cuando la llamaba, le decía cosas: -Hola bebé, ¿como estas? - biemmmm ! - ¡ sacate eso de la boca! - ¿y como supiste mamí ? - ahhh mis super poderes bebé. o - Mire hija, se baña ya! o cuando llegue la castigo! -y cómo lo sabés ? - ahhh mis super poderes bebé. Llegue a afinar tanto esto que ella se lo creyó por un par de años. Hasta una vez, que le agarró de ponerme tramp...
Comentarios
la ola que viene las lee
la ola que vuelve se las lleva.
Esas palabras que se fueron
las olas que vienen las dicen.
ojalá que me hable el mar, que diga las verdades que escribimos en la arena.
Volvere donde el Mar con Claro acento,
Me confio su leyenda serpentina,
y Hallare la extraviada mandolina,
Que mueve ciegos brazos al viento,
!Cruzare nuevamente mi sonrisa,
Dialogare con mis palabras rotas,
Recobraran mis ojos sus gaviotas,
Y Nacera una ESTRELLA en mi Ceniza!