Ir al contenido principal

Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!




Este es el bendito clavo. En él, me he lacerado un pié y las caderas. Hoy giré en él y me salió sangre.

Nada del otro mundo, pero me cuesta girar y me duele.

Ya tengo listo el martillo, clavito. Mañana será tu día. De no ser por tí, este día ha sido de pura felicidad.

Ahora me voy a otras movidas orientales...

Comentarios

GuSaNiTa dijo…
ays1 me izo gracia me recordo kuando iba de campo y abia una pua en una tabla... y yo komo boba voi y la piso no te imaginas el dolor k senti!! lego mecostaba muxisimo apoyar el pie me tubieron k poner una inyeccion xk estaba oxidada......
aora miro x el suelo kuando voi de campo jeje
espero k no fuera nada un besito!

Entradas más populares de este blog

compañera...

Powered by eSnips . com Esta canción siempre me encantó, la canta un tico cuyo nombre no recuerdo. La letra siempre me impresionó . Creo que la primera vez que la escuché fue en la radio "Venceremos". Fuera de contexto político, la melodía me sigue pareciendo un bello poema que a cualquier mujer le encantaría escuchar.

Súper poderes

No es que la maternidad me haya regresado a la niñez o a los comportamientos infantiles, pero con los niños hay que estar en sintonía. Cuando mi niña tenía unos tres años, la dejaba en la casa, con una señora que la cuidaba y era además su madrina de bautizo. Yo le solía llamar para saber cómo se portaba y para variar, una niña hiper activa como la madre, siempre traviesa y puras quejas. La llegué a conocer tanto que podía --a ciencia cierta-- adivinar que hacía, las caras que ponía y las actitudes que tomaba. Un día me di cuenta que esa intuición era inequívoca y la bauticé como mis " súper poderes". Cuando la llamaba, le decía cosas: -Hola bebé, ¿como estas? - biemmmm ! - ¡ sacate eso de la boca! - ¿y como supiste mamí ? - ahhh mis super poderes bebé. o - Mire hija, se baña ya! o cuando llegue la castigo! -y cómo lo sabés ? - ahhh mis super poderes bebé. Llegue a afinar tanto esto que ella se lo creyó por un par de años. Hasta una vez, que le agarró de ponerme tramp...

buscando otras soledades en San Salvador