martes, 29 de septiembre de 2009

Entre mis óvulos y mi adolescente hija.....vivo yo

je...un poco melodramática, si.

Vaya año 2009, lleno de accidentes, convalecencias, vaivenes, mucha danza, análisis legales. Pero nada de eso me consume como si lo hacen mis benditos óvulos y los cambios por los que atraviesa mi "chiquita".

Mis óvulos mueren y llevo varios meses que tal suceso viene acompañado de migrañas. ¿porqué? no lo sé. No logro explicar la relación de un fuerte y desquiciante dolor de cabeza con el período menstrual, pero me sucede. Eso sucede al final de cada mes y trato de prepararme psicológicamente pues me parece un "trato cruel e inhumano, aunque no degradante" y para esto no hay convención internacional que valga o preevea para mi una protección especial, en mi condición biológica de "mujer". Así, que hay hacerle fuerza ovaria.

ni modo.

y con ella, digo, mi hija....pues, me estoy "recordando". Siempre fui precoz, a mis once quería tener trece y a los trece, me sentía de quince. Y que decir a los quince......baje las estrellas del cielo para tener 18 y gozar de más independencia y libertad.....ah! la libertad bendita de cada día de mi vida, la celebro (pa`que decir que no, si ..si).

Volviendo al punto --que no soy yo, si no ella--, mi niña me hace gracia. Es otra aunque en esencia es la de siempre. Me parece que en meses ha tenido cambios rápidos en su temperamento, a veces malhumorada y otras hipersensible. Busca su "privacidad", aunque por rato se le olvida y me suelta todos sus rollos y si me nota distraida se "ofende" por no prestar atención.

Otra cosa novedosa es que comienza a desarrollar la noción de futuro (claro inmediato), antes sólo vivía el presente.

Su lenguaje corporal ha cambiado y su vocabulario. Ha comenzado a quitarme algunas camisas, lo que si me molesta....pero cuando recuerdo todas las que le hice a mi hermana....se me pasa.

y la vanidad! ay....es que la detesto y espero que le pase pronto. Se peina todo el día y se cambia varias veces antes de salir. Y qué decir del sexo opuesto, desde que descubrió que hay niños lindos no hace otra cosa que hablarme de ellos, porque según me cuenta los ha descubierto por todos lados: en el cole, en las clases de inglés, en las clases de ballet, en la colonia de sus primos....y bueno, es que hay que reconocer también que por todos lados hay hombre lindos con la diferencia que a mi edad ...están casados y lo mejor es ni mirar. Ella se tira las carcajadas cuando le hago el comentario pero yo no le veo el chiste.

Afortunadamente, ella cuenta conmigo, con mis oídos distraídos, con mi confianza infidente (pues lo estoy contando acá) y me perdona los razonamientos imprudentes que hago en ocasiones. Es genial redescubrir a mi hija cada día, como la primera vez cuando la vi al salir de mi cuerpo: ojos negros, tiernos mirando la luz del día...un enero de 1998.