martes, 7 de julio de 2009

Instrucciones para atropellar a un cronopio

Estoy en casa, inmóvil y muy encabronada (perdón por el francés). Tengo que hacer mi trabajo desde acá a causa de mi....¿suerte? no sé, joder. ¿qué mas ?


Mucha gente bromea sobre mí, por mis “pasadas” por mi “mala suerte” o simplemente por mis metidas de pata que suelen ser muy peculiares. Yo también suelo bromear sobre mí porque de otra forma me deprimiría. Ciertamente aunque uno viva cosas feas siempre hay una sensación de: pudo ser peor. Justo lo que ahora me devuelve el buen humor.


El sábado pasado, por la noche, tenía dos presentaciones de danza (árabe), bailaría por primera vez en un restaurante cultural en la Colonia Escalón con mis compañeras de grupo. Así que me caractericé de odalisca, tomé mi espada, mis velos, le di un beso a mi hija y me subí al carro.

Después de cinco minutos –creo— el carro se volvió loco, el acelerador se pegó (quizá) pero sin apretarlo estaba a 70 u 80 km/h. Me asustó tanto que lo apagué por prudencia. Me dio miedo no poder controlarlo era como si se había enfurecido. Y como siempre hay gente que se le acerca a uno para ayudar, inmediatamente se me acercaron dos jóvenes y una mujer (que era la novia de uno de ellos) y me ayudaron a empujar el vehículo hacia una orilla para no estorbar.


Por mi parte llamé a mi hermana para que me ayudara con una grúa y me fuese a dejar a mi presentación. Mientras esperaba, uno de los jóvenes me insistía que quizá el carro no tenía agua. Para mi no tenía sentido porque el carro no me indicaba un sobrecalentamiento. El muchacho me dijo que abriera la capota del carro para revisar el motor y eso hice.


Sinceramente, no me bajaba del carro porque no quería que me viera vestida de Odalisca y aunque andaba envuelta en muchos velos, fuera de “escena” me miraba ridícula.


Finalmente me bajé, tome dos botellas de agua para dárselas a ellos y revisar yo misma el carro, total mi hermana llegaría por mi. La novia de uno de los jóvenes y yo estábamos paradas frente a mi carro y a él se le ocurrió encenderlo. Y no sé porqué imaginé que algo pasaría y decidí quitarme del frente del carro, y en un traslape de segundos mi carro comenzó a moverse --tal como lo imaginé-- sin que yo lograra ponerme a salvo. Ante lo inminente me tiré a la acera y la otra mujer lo hizo hacia la calle.


No se como carajo, pero sentí cuando la llanta mi propio carro me pasó sobre el pie izquierdo. Y vi que el vehículo iba sin control con la capota abierta y se detuvo en otro vehículo. Me dieron ganas de llorar, porque no sabía hasta donde se había causado daño. Mi pie estaba pelado y no me salió sangre pero se estaba inflamando y me ardía como llaga. Estaba a varios metros atrás de mi carro y la otra joven lloraba porque cuando se tiró se golpeó la espalda.


Su novio, el que nos atropelló y golpeó mi carro contra otro, regresó y comenzó a llorar pues no sabía si le había pasado encima a su novia. Ella lo calmó y yo le pedí que me cargara hasta mi carro. En un minuto, desaparecieron y vi a la dueña del otro vehículo realizando llamadas.


Yo seguía llorando por el dolor y el susto. Temblaba y estaba literalmente tirada en el piso y me sentí totalmente sola.


Llegó mi hermano con todo su equipo de basketball, llegó mi madre llorando, mi hermana sus hijos y mi hija. Mi papá también. Llego la aseguradora, y la policía. Y llegó mi maestra de danza y su esposo. Y como siempre un montón de metidos.


Cuando les conté a los policías lo que pasó se rieron. Y se fueron a hablar con la señora del vehículo golpeado y luego regresaron a agredirme. Pidieron hacerme una prueba de alcohotest . Cosa que me hizo mucha gracia pues estaba claro que no manejaba yo y que era yo la lesionada.


El esposo de la señora (tercera dañada) quería que le diera $250 por el golpe (a un bomper de un pinche Gio). Además comenzó a insultar. Mi papá se puso mal, el esposo de mi maestra ya estaba que se iba a los golpes, mi mamá gritaba, mi hermano trataba de convencerme que “conciliara” y el estúpido policía me dijo que si las cosas seguían así, a mi me llevaría presa.


Cosa me también me hizo gracia y entonces tomé sus ONI para denunciar un posible abuso.


En todo ese rato, a esos policías solo les importaba una cosa: que yo pagara y cediera con la señora. Lo que me costaba concebir porque en ese lugar la única lesionada y atropellada era yo, tenía el pie mal y no importaba. Me hicieron el alcohotest y decía 00.00. y el policía seguía agrediéndome y agrediendo a los que estaban conmigo.


Por eso llamé a otra persona quien finalmente me convenció que firmara el acta de no inspección por conciliación. Un final humillante, porque yo no había hecho nada. Había tanta gente allí, yo tirada en la acera y nadie hablaba conmigo. Todos se gritaban y no entendían lo que yo quería:

No me importaba que me llevaran detenida pues si había un delito, la víctima era yo (lesiones culposas). Era ilógico que yo misma –en un solo acto— me atropellara y fuera a golpear un carro (que eso es civil y no penal). Me interesaba que eso quedara registrado para denunciar a esos policías, de quienes tengo el ONI.


Lo de reparar el daño a la señora, no era problema. Ella con el parte policial podía demandarme y recuperar su daño o podíamos llegar a un arreglo posterior al día siguiente o cuando sea. Pero su familia, pedía mas de lo que costaba y no les importó mi situación física, ni escuchar como fueron las cosas.


Ahora que lo pienso, no sé si la forma en la que estaba vestida provocó esa actitud en los policías. Ya ni importa, total se salieron con la suya. Llegué al hospital hasta la media noche y me dolió tanto que me lavaran las heridas. Ando una férula y muletas y mi ánimo a penas comienza a despegar tras la ironía del sábado pasado:


un tipo por ayudarme, me atropella.

Una abogada atropellada, le atropellan su dignidad.

Una bailarina, con una pata enyesada.


¿que mas puedo pedir?

(el cronopio confiesa haber llorado la noche entera hasta que la risa comenzó a salir por la escases de lágrimas)

ja!